viernes, 19 de diciembre de 2008

SCHMIDT RECARGADO

Bueno, parece que la onda es desacatarse, llevarme la contra. Hago un post diciendo que un libro es buenísimo, transcribo un párrafo, y no comenta nadie. Y los que comentan dicen que no les parece tan bueno. Ok. Ahora, como castigo, les voy a copiar más pasajes del libro y los voy a dejar todo el fin de semana, a ver si les entra de una vez por todas la puta madre. Y si no les gusta, es porque no lo entienden. Lean carajoooo:

"El raquetero gigante marca Head, colorado y blanco, con que impresionamos a la indiada que nos ve subir al 29 no alcanza para disimular lo indisimulable: que tampoco tenemos para un taxi. Que algunos de los mejores argentinos vivos sufrimos una marginación escandalosa."

"Vamos a hablar de las zonas cálidas en la memoria. De la caída libre del 2002, por ejemplo. Cuando el que tenía media pata agarrada de una propiedad, de una base de operaciones para aguantar con arroz y huevo, puede decir hoy que ése fue un tiempo difícil pero hermoso. Complicado de explicar, pero estuvimos ahí. Con todo destruido, nadie esperaba nada de nosotros y nosotros tampoco, ni de nosotros ni de nadie. Vivimos el grado cero de la mala sangre. Rematamos un Clío y con la plata tiramos un año y medio sin perder la cordura ni hacer cualquier cosa para aguantar, porque una crisis te puede volver loco. Fueron días extraordinarios de menús ejecutivos a nueve pesos con cincuenta por lo que daban una sopa de entrada, un ojo de bife con ensalada y un postre vigilante espolvoreado con azúcar impalpable. Con toda la decoración y el emplatamiento. Los mejores aprendizajes de la década del noventa. Y café, que en este país nunca se le ha negado a nadie, y en jarrito, que quedaba tan bien, y que se volvió la más grande ilusión óptica del mundo para los clientes de bar que pagan más por la misma dosis porque nuestra gente asumió el jarrito como ascenso social. Los compañeros se agarran de donde pueden."

"Ah, las lluvias torrenciales que inundan Buenos Aires, Palermo, Belgrano y las villas, de las que se habla tan poco cuando llueve, del barro, de las neumonías de nuestros queridos descamisados, de los pozos negros que rebalsan y de las moscas y de los mosquitos del día después, de las cucarachas de todos los días, de las ratas de toda la vida, de la muerte que llega tan rápido, que sorprende a los descamisados camino al hospital, y luego durito y frío ocho días el compañero muerto en la heladera del nosocomio porque nadie encuentra el documento, porque no estaba en la cómoda, y no estaba en la mesa de luz, porque en la casa de mierda en la que tiene que vivir un descamisado no hay cómodas ni mesas de luz y ya no está este muerto para buscar el documento que pueda probar que era una persona."

"El Página/12, después de su primera etapa humorística, irresponsable, de niño con disritmia cerebral e hiperactivo, en estado de burla permanente a nuestra gente, a nuestros diputados y a nuestros curas, y que armaba dicotomías que eran viejísimas para cuando las hacían, a finales de los ochenta, entre norteamericanos y franceses, o entre el cine y la televisión, se salteó la adolescencia, la madurez, toda la cosa productiva de los cuarenta años para volverse uruguayo y tristísimo."

(Sobre fines de 2001/principios de 2002): "Nos sentimos enseguida muy frustrados y muy solos en el intento de reconstruir la patria (...). Por otra parte, no duró nada el hiato anárquico, porque al poco tiempo se rearmó el elenco estable y captamos en términos absolutos que los que están a cargo son compañeros a los que le dieron otra papilla de nenes o que armaron Rastis quemados en plena etapa formativa. Y que lo que no es para uno, no es para uno."

"El tedioso pleito uruguayo para lograr que Gardel les pertenezca es mucho más doloroso que la celebración de un córner, es como ser feliz por haber visto de lejos un auto caro, es de perdedor grosso, de pibe con anteojos hundido en la miseria de un hogar con padres alcohólicos."

"...la campera azul de J. Cabot, esa marca que evoca el espíritu náutico que tenemos todos los argentinos, nacidos o por opción, y que cuando vemos un velerito que sirve de símbolo para una pilcha damos como un hecho, cuando caminamos por los shoppings, que nos dirigen la palabra. Señor, usted, el de la pija enorme, ¿por qué no se prueba la campera a ver cómo le queda? Todos los argentinos nos merecemos un barco, todos soñamos con el timón de madera de roble lustrado haciendo la tavesía Punta-Floripa, o vestidos de blanco con dos tremendas putas en la cubierta. Todos queremos lo mismo, y sólo cien tipos lo pueden tener. La puta que los parió a esos cien."

20 comentarios:

SIL ♥ dijo...

PRIIIIIIIIIIIIIIII :)

SIL ♥ dijo...

Me estoy yendo, pero leí hasta la mitad, cuando vuelvo sigo, hubo una frase que me impactó:

"...nadie esperaba nada de nosotros y nosotros tampoco, ni de nosotros ni de nadie..."

Después vuelvo, besoteeeeeeeeee

Horacio dijo...

jajaja, gracias sil, leé y comentá así no me siento tan mal :P

schmidt es un compañero gorila, pero lo quiero igual porque le da alegría a mi corazón

Pasajera en trance dijo...

Lo de Página/12 es muy cierto... una lástima.

(Ando haciendo el bolso pa'fugarme de vacaciones, así que leí el post de a pedacitos... pero entero =P)

Horacio dijo...

sí, igual hay que leer el libro entero para entender lo de "uruguayo"... a mí me gustó eso de que se salteó la madurez jajaja

te vas a uruguay de vacaciones? :P

Gustavo dijo...

Che soy el primero que se lee todo elpost, y ahora me quede con la intriga, menos mal que me prestas el broli

Horacio dijo...

no che, pasajera lo leyó de a pedacitos pero también lo leyó todo

puto

Gustavo dijo...

Pero pasajera fue la primera yo fui el primero....

Meme dijo...

Cortala con estas cosas

Horacio dijo...

meme chupámela despacito, con dulzura y en silencio por favor, que hay gente concdentrada en otras cosas y necesita concentración

gracias!!!

Chancha dijo...

Tiene razón. Hacía falta un poco más de letra para arengar al comentarismo. Está bueno: simple y cierto. Me voy a favoritear su post asi quedan los datos.

Cornalitos Salados dijo...

Bueno, mañana leo aaaalgo

María dijo...

Naaaa!!!
Ni te sueñes que te vuá'lee!! Menos si se trata de un castigo.

Tomá!















Beso!

Horacio dijo...

chancha: nooooo, no es cierto, pero igual está bueno... gracias por favoritearrr

corna: dale que los libros no muerden :P

maría: uuuhh, alto desacato otra vez!!! ahora de castigo te comprás cinco ejemplares del libro

CATTO dijo...

Excelente la metáfora de Pág/12,
y la de los uruguayos con Gardel.

Schmidt es un groso. Yo lo escuchaba cuando estaba con el Ruso Berea en FM Supernova. Hace buenos análisis con ironía y sarcasmo... es inexplicable que haya sido radical.

Saludos.


P.D: podrías agregar para "Equívocos ajenos" uno de Schmidt: Cuando era chico, iba a ver a Ferro (¿ah, no sabías?, si es de Ferro)con el viejo a la platea... el viejo se la pasaba gritando al juez de linea :"Hey!, lineman!!!, linman esto, lineman lo otro"... el pequeño Esteban se pensaba que Lineman era uno de la cole.

(testimonio del propio Esteban Schmidt en el programa "No hagan olas", de FM Supernova, año 2001)



(Soy el sucesor natural de Funes el memorioso)

Ana dijo...

Nah, pará... para qué querés que lea si me contás todo el libro??

Sos de los que también cuentan las películas??

Fabiana dijo...

No te enojes Horacio. Acá estamos. Parece interesante el libro. Me gusta... ¿OK?

¡Felices fiestas!

Horacio dijo...

catto: jajajaja, yo también suelo recordar cosas así, muy bueno... y ferro me cae bien aunque soy de velez

ana: sí, me encanta contar el final, la cagada es que nunca me lo acuerdo

fabiana: jaja, gracias, gracias por hacerme sentir bien, felicidades

El Vengador Pitufante dijo...

Pero si ya me pareció insulso en el post anterior, para qué voy a leer éste... :P

Horacio dijo...

para confirmarlo, qué sé yo